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Microcostas en Vinaròs por Vicente Guallart + María Díaz

Vólumenes de madera sobre la costa rocosa

12/02/2014 en Arquitectura, Diseño, Estructuras, Mobiliario Urbano, Rehabilitación, Sostenibilidad, Urbanismo

La situación de la costa de Vinaròs, una localidad ubicada entre Barcelona y Valencia, pidió medidas urgentes para mitigar o detener la erosión que estaba sufriendo, tanto por el efecto natural del mar como por el aumento de la presión de la construcción. La idea que rigió esta iniciativa fue buscar la preservación de los promontorios rocosos de la costa y al mismo tiempo que sean accesibles. A cargo de los arquitectos Vicente Guallart y María Díaz, el resultado de esta intervención paisajística fue un complejo volumétrico, donde plataformas modulares de madera son establecidas sobre las rocas ofreciendo superficies confortables para jugar, tomar sol o simplemente acostarse y disfrutar de la vista.

Vinaròs es una población situada en la costa del Mediterráneo, cerca del delta del río Ebro, a medio camino entre Barcelona y Valencia. Su costa sur está formada por un continuo de calas y puntas creadas sobre un terreno con estratos de rocas conglomeradas que se disgrega fácilmente. La longitud de su costa y la propia superficie del municipio esta sujeta a una permanente revisión por la acción del mar sobre la costa, que produce continuos desprendimientos y erosiones. Esta zona ha sido urbanizada con viviendas aisladas en pequeñas parcelas.

Este proyecto sería un ejemplo donde la escala de la mirada es clave para reconocer la lógica con la cual actuar. Este lugar tiene muy poco interés desde un punto de vista urbanístico o ambiental a una escala intermedia, dada la proximidad de las urbanizaciones con la costa. Las calas y puntas en una revisión superficial están muy alejadas de la virginidad ideal de algo que podría calificar como natural. Sin embargo en la pequeña escala, se descubre que aquella secuencia de calas y rocas, de micro ensenadas, de charcos de agua, de piedras erosionadas por el mar o rocas moldeadas por las olas, tiene una belleza excepcional.

¿Cuál es la dimensión para que un accidente geográfico deba poseer un nombre?
Nuestros análisis han permitido cartografiar micro lugares de gran identidad que merecerían un nombre, rompiendo así la lógica, de para que un evento territorial sea bello o nombrable debe ser grande. Nuestro proyecto ha consistido establecer un mecanismo para poder medir la costa, a partir de la creación de plataformas de madera hexagonales con la longitud de su lado constante, basadas en la medida humana.

Estas microcostas, se organizan formando islas de dimensión variable y se sitúan allí donde existe roca en la proximidad del agua. Las plataformas están formadas por dos únicas piezas diferentes, una plana, y otra con una micro topografía, que permiten generar superficies totalmente planas, semiplegadas o totalmente plegadas. Su disposición en la costa responde a criterios de accesibilidad al mar e interacción con la dinámica línea de la costa original.

Tras su inauguración los ciudadanos se han apropiado rápidamente de las nuevas micro costas utilizándolas de formas diversas. Se puede reconocer en la relación entre el tamaño, disposición y localización de la plataforma utilizada y el perfil social y cantidad de población que las utiliza un interesante fenómeno de socialización del espacio.

Via: Plataforma Arquitectura

12/02/2014 en Arquitectura, Diseño, Estructuras, Mobiliario Urbano, Rehabilitación, Sostenibilidad, Urbanismo
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