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Refugio creativo en una nave industrial.

Reforma interior de oficina

09/07/2013 en Diseño, Identidad Corporativa, Interiorismo, Oficinas, Reforma

En unas oficinas las sensaciones que los clientes perciben de ellas son tan importantes como las de sus trabajadores. Es fundamental que la imagen refleje la identidad y valores de la empresa, pero igual de importante es crear un lugar adecuado para que los trabajadores puedan desarrollar satisfactoriamente su trabajo. Nos referimos a un espacio diseñado para fomentar el trabajo en equipo y la creatividad, un espacio para recibir a los clientes y transmitirles los valores de la empresa.

El local a reformar se encuentra dentro de una nave industrial dedicada a reprografía. La empresa, entre otras cosas, se dedica a elaborar etiquetas para grandes cadenas de ropa, lo que conlleva a buscar una imagen acorde y coherente con sus principales clientes. Así, el objetivo de esta reforma es crear un “refugio” dentro de la fábrica para “estar”, trabajar e imaginar, un espacio capaz de transmitir creatividad y calidez a clientes y empleados y que se adapte a las necesidades de ambos.

El espacio que comprende la reforma es un paralelepípedo en el que dos de sus lados están acotados por cristaleras con vistas a la fábrica. La intervención principal consiste en trasdosar con una piel de madera el lado largo del rectángulo con cristaleras, cegándolo, y focalizando así las vistas del lado corto hacia la sala donde se encuentra la maquinaria de la reprografía. De esta forma, existe un continuo contacto visual entre fábrica y oficina. Esta “piel” trasdosada, en la que se integran una pantalla y una chimenea que sirven a la zona de reuniones, está realizada con dos tipos de madera que se van intercalando y que ayudan a acortar visualmente toda su longitud. La pared opuesta se reviste con corcho negro, dando servicio así a la zona de trabajo.

El suelo se recubre con planchas de viroc negro, y el falso techo registrable existente se mantiene casi en su totalidad, a excepción de pequeñas modificaciones realizadas (como el pintado, reagrupación o sustitución de algunas placas) cuya finalidad es revalorizarlo.

Espacialmente el volumen se divide en cuatro zonas: trabajo, reunión, exposición y espera. Todas ellas diferenciadas claramente por el mobiliario, el tipo de iluminación y, en algunos casos, por sutiles separaciones físicas como una “mampara” de soga o una “cortina” de láminas de madera, que separan las zonas de trabajo y reunión y las de exposición y espera respectivamente. Esta diferenciación en zonas no interrumpe la fluidez espacial que se percibe en todo el volumen y permite leer la reforma como un conjunto unitario.

Todo el mobiliario ha sido, o bien especialmente diseñado para el proyecto (como las mesas móviles de exposición que recuerdan a etiquetas, el mobiliario de la zona de espera o la lámpara de la sala de reuniones), o bien reciclado y personalizado para integrarlo en el conjunto global (como las mesas y sillas en la zona de reunión).

La limitación del presupuesto (pues partíamos de un importe cerrado) nos obligó a hacer un ejercicio de optimización de materiales y mobiliario y a aprovechar parte de lo existente. El resultado es un pequeño oasis dentro de la fábrica, que da cobijo y protección y fomenta la creatividad y las relaciones tanto con los clientes como entre los empleados.

09/07/2013 en Diseño, Identidad Corporativa, Interiorismo, Oficinas, Reforma
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